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jueves, 9 de mayo de 2013

Trabajos Lª española después de la Guerra Civil. 4º A



    En el siguiente documento aparecen los fragmentos en los que se han centrado vuestros compañeros para realizar los distintos trabajos.
Como ya he indicado en clase, y vosotros mismos habéis podido apreciar, estos trabajos ni han estado muy elaborados, ni han tratado todas las actividades que os planteé.
 Deberéis leer estos trabajos y completar por el cuaderno  de clase y por vuestro libro de texto todos aquellos aspectos que no aparecen.


 SELECCIÓN DE FRAGMENTOS DE OBRAS REPRESENTATIVAS DE LA Lª ESPAÑOLA POSTERIOR A LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA
AUTOR:
OBRA:
FECHA PUBLICACIÓN O ESTRENO:
GÉNERO LITERARIO:
LA MADRE:        (Muy débil.) Y no pudo bajar,
MARIO:   Lo sujetaban...
                 (Largo silencio. Al fin, Mario habla, muy tranquilo.)
MARIO: No lo sujetaban; lo empujaban.
VICENTE: (Se levanta, rojo.) ¡Me sujetaban!
MARIO: ¡Te empujaban!
VICENTE: ¡Lo recuerdas mal! ¡Sólo tenías diez años!
MARIO: Si no podías bajar, ¿por qué no nos tiraste el saco?
VICENTE: ¡Te digo que no se me ocurrió! ¡Forcejeaba con ellos!
MARIO: (Fuerte.) ¡Sí, pero para quedarte! Durante muchos años he querido convencerme de que recordaba mal; he querido creer en esa versión que toda la familia dio por buena. Pero era imposible, porque siempre te veía en la ventanilla, pasando ante mis ojos atónitos de niño, fingiendo que intentabas bajar y resistiendo los empellones que te daban entre risas aquellos soldadotes... ¿Cómo no ibas a poder bajar? ¡Tus compañeros de retrete no deseaban otra cosa! ¡Les estorbabas! (Breve silencio.) Y nosotros también te estorbábamos. La guerra había sido atroz para todos, el futuro era incierto y, de pronto, comprendiste que el saco era tu primer botín. No te culpo del todo; sólo eras un muchacho hambriento y asustado. Nos tocó crecer en años difíciles... ¡Pero ahora, hombre ya, sí eres culpable! Has hecho pocas víctimas, desde luego; hay innumerables canallas que las han hecho por miles, por millones. ¡Pero tú eres como ellos! Dale tiempo al tiempo y verás crecer el número de las tuyas... Y tu botín. (Vicente, que mostró, de tanto en tanto, tímidos deseos de contestar, se ha ido apagando. Ahora mira a todos con los ojos de una triste alimaña acorralada. La madre desvía la vista. Vicente inclina la cabeza y se sienta, sombrío. Mario se acerca a él y le habla quedo.) También aquel niño que te vio en la ventanilla del tren es tu víctima. Aquel niño sensible, a quien su hermano mayor enseñó, de pronto, cómo era el mundo.

AUTOR:
OBRA:
FECHA PUBLICACIÓN O ESTRENO:
GÉNERO LITERARIO:

INSOMNIO
Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?
AUTOR:
OBRA:
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GÉNERO LITERARIO:
Yo, señor, no soy malo, aunque no me faltarían motivos para serlo. Los mismos cueros tenemos todos los mortales al nacer y sin embargo, cuando vamos creciendo, el destino se complace en variarnos como si fuésemos de cera y en destinarnos por sendas diferentes al mismo fin: la muerte. Hay hombres a quienes se les ordena marchar por el camino de las flores, y hombres a quienes se les manda tirar por el camino de los cardos y de las chumberas. Aquellos gozan de un mirar sereno y al aroma de su felicidad sonríen con la cara del inocente; estos otros sufren del sol violento de la llanura y arrugan el ceño como las alimañas por defenderse. Hay mucha diferencia entre adornarse las carnes con arrebol y colonia, y hacerlo con tatuajes que después nadie ha de borrar ya.
Nací hace ya muchos años -lo menos cincuenta y cinco- en un pueblo perdido por la provincia de Badajoz; el pueblo estaba a unas dos leguas de Almendralejo, agachado sobre una carretera lisa y larga como un día sin pan, lisa y larga como los días -de una lisura y una largura como usted para su bien, no puede ni figurarse- de un condenado a muerte.

Era un pueblo caliente y soleado, bastante rico en olivos y guarros (con perdón), con las casas pintadas tan blancas, que aún me duele la vista al recordarlas, con una plaza toda de losas, con una hermosa fuente de tres caños en medio de la plaza. Hacía ya varios años, cuando del pueblo salí, que no manaba el agua de las bocas y sin embargo, ¡qué airosa!, ¡qué elegante!

AUTOR:
OBRA:
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GÉNERO LITERARIO:

A mitad del largo zaguán del hotel pensó que debía ser tarde, y se apuró a salir a la calle y sacar la motocicleta del rincón donde el portero de al lado le permitía guardarla. En la joyería de la esquina vio que eran las nueve menos diez; llegaría con tiempo sobrado adonde iba. El sol se filtraba entre los altos edificios del centro, y él —porque para sí mismo, para ir pensando, no tenía nombre— montó en la máquina saboreando el paseo. La moto ronroneaba entre sus piernas, y un viento fresco le chicoteaba los pantalones.
Dejó pasar los ministerios (el rosa, el blanco) y la serie de comercios con brillantes vitrinas de la calle Central. Ahora entraba en la parte más agradable del trayecto, el verdadero paseo: una calle larga, bordeada de árboles, con poco tráfico y amplias villas que dejaban venir los jardines hasta las aceras, apenas demarcadas por setos bajos. Quizá algo distraído, pero corriendo sobre la derecha como correspondía, se dejó llevar por la tersura, por la leve crispación de ese día apenas empezado. Tal vez su involuntario relajamiento le impidió prevenir el accidente. Cuando vio que la mujer parada en la esquina se lanzaba a la calzada a pesar de las luces verdes, ya era tarde para las soluciones fáciles. Frenó con el pie y la mano, desviándose a la izquierda; oyó el grito de la mujer, y junto con el choque perdió la visión. Fue como dormirse de golpe.
     Volvió bruscamente del desmayo…


LITERATURA ACTUAL:

AUTOR:
OBRA:
FECHA PUBLICACIÓN O ESTRENO:
GÉNERO LITERARIO:
(Abre la puerta y entra la señora Antonia, madre de Alberto, gorda y dicharachera. Nada más entrar, empieza a dar golpes con el bolso a su hijo.)     
Antonia.—  ¿Se puede saber qué haces aquí, golfo, más que golfo? ¡Ya estás otra vez con toda esta panda! ¡He ido a llevarte el bocadillo a la comisaría y nada! ¡La puerta de la comisaría vacía, sin nadie, y tú aquí! ¡Ya te voy a dar yo a ti...!
Alberto.—  (Tratando de sujetarle el bolso.) Pero mamá, solo he venido a por la porra, de verdad, que se me había olvidado.
Jaimito.—  No se ponga así, señora, que no nos comemos a nadie, ni tenemos la lepra. Antonia.—  ¿Y por qué no abríais, eh, degeneraos? Seguro que os estabais drogando bien a gusto, ahí, con las jeringuillas. ¡Si estuviera aquí tu padre ya te ibas a enterar tú, sinvergüenza! ¡Eso es lo que eres!
Chusa.— Señora, no es para tanto. Aquí no hay jeringuillas ni nada de eso. Puede mirar lo que quiera.
Jaimito.— La ha tomado con nosotros.
Alberto.— Mamá, que no. No te enteras. No abríamos porque creíamos que era la policía. Por eso.
Antonia.— ¿La policía? (Esconde el bolso en medio de un gran sofoco que le entra.) ¡La policía! ¡Que viene la policía!
Alberto.— ¡Qué no! Que creíamos que era, pero que no era... (Se da cuenta entonces de la reacción de su madre.) ¿Qué esconde ahí?... A ver... Seguro que ya ha estado otra vez con lo mismo. ¡Traiga aquí!            
 (Le quita el bolso de un tirón, muy en policía, y ella trata de impedir que vea lo que hay dentro.)     
Antonia.— ¡No, no, de verdad que no...! ¡Dámelo ahora mismo, que es mío!             
 (Abre Alberto el bolso y empieza a sacar montones de baberos de niño, ante la mirada divertida de los demás.)  
Alberto.— ¡Madre! No ve que me va a comprometer si la cogen.

AUTOR:
OBRA:
FECHA PUBLICACIÓN O ESTRENO:
GÉNERO LITERARIO:


Señores pasajeros buenas tardes
y Nueva York al fondo todavía,
delicadas las torres de Manhattan
con la luz sumergida de una muchacha triste,
buenas tardes señores pasajeros,
mantendremos en vuelo doce mil pies de altura,
altos como su cuerpo en el pasillo
de la Universidad, una pregunta,
podría repetirme el título del libro,
cumpliendo normas internacionales,
las cuatro ventanillas de emergencia,
pero habrá que cenar, tal vez alguna copa,
casi vivir sin vínculo y sin límites,
modos de ver la noche y estar en los cristales
del alba, regresando,
y muchas otras noches regresando
bajo edificios de temblor acuático,
a una velocidad de novecientos
kilómetros, te dije
que nunca resistí las despedidas,
al aeropuerto no,
prefiero tu recuerdo por mi casa,
apoyado en el piano del Bar Andalucía,
bajo el cielo violeta
de los amaneceres en Manhattan,
igual que dos desnudos en penumbra
con Nueva York al fondo, todavía
al aeropuerto no,
rogamos hagan uso
del cinturón, no fumen
hasta que despeguemos,
cuiden que estén derechos los respaldos,
me tienes que llamar, de sus asientos.


AUTOR:                                                                                    OBRA:
FECHA PUBLICACIÓN O ESTRENO:                                              GÉNERO LITERARIO:
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarías con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanos desarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el imán. Un gitano corpulento, de barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó con el nombre de Melquiades, hizo una truculenta demostración pública de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios alquimistas de Macedonia. Fue de casa en casa arrastrando dos lingotes metálicos, y todo el mundo se espantó al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafes se caían de su sitio, y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y los tornillos tratando de desenclavarse, y aun los objetos perdidos desde hacía mucho tiempo aparecían por donde más se les había buscado, y se arrastraban en desbandada turbulenta detrás de los fierros mágicos de Melquíades. «Las cosas, tienen vida propia -pregonaba el gitano con áspero acento-, todo es cuestión de despertarles el ánima.» José Arcadio Buendía, cuya desaforada imaginación iba siempre más lejos que el ingenio de la naturaleza, y aun más allá del milagro y la magia, pensó que era posible servirse de aquella invención inútil para desentrañar el oro de la tierra. Melquíades, que era un hombre honrado, le previno: «Para eso no sirve.» Pero José Arcadio Buendía no creía en aquel tiempo en la honradez de los gitanos, así que cambió su mulo y una partida de chivos por los dos lingotes imantados. Úrsula Iguarán, su mujer, que contaba con aquellos animales para ensanchar el desmedrado patrimonio doméstico, no consiguió disuadirlo. «Muy pronto ha de sobrarnos oro para empedrar la casa», replicó su marido. Durante varios meses se empeñó en demostrar el acierto de sus conjeturas. Exploró palmo a palmo la región, inclusive el fondo del río, arrastrando los dos lingotes de hierro y recitando en voz alta el conjuro de Melquíades. Lo único que logró desenterrar fue una armadura del siglo xv con todas sus partes soldadas por un cascote de óxido, cuyo interior tenía la resonancia hueca de un enorme calabazo lleno de piedras. Cuando José Arcadio Buendía y los cuatro hombres de su expedición lograron desarticular la armadura, encontraron dentro un esqueleto calcificado que llevaba colgado en el cuello un relicario de cobre con un rizo de mujer.

AUTOR:                                                                        OBRA:
FECHA PUBLICACIÓN O ESTRENO:                      GÉNERO LITERARIO:
De día y de noche iba por la ciudad buscando una mirada. Vivía nada más que para esa tarea, aunque intentara hacer otras cosas o fingiera que las hacía, sólo miraba, espiaba los ojos de la gente, las caras de los desconocidos, de los camareros de los bares y los dependientes de las tiendas, las caras y las miradas de los detenidos en las fichas. El inspector buscaba la mirada de alguien que había visto algo demasiado monstruoso para ser suavizado o desdibujado por el olvido, unos ojos en los que tenía que perdurar algún rasgo o alguna consecuencia del crimen, unas pupilas en las que pudiera descubrirse la culpa sin vacilación, tan sólo escrutándolas, igual que reconocen los médicos los signos de una enfermedad acercándoles una linterna diminuta. Se lo había dicho el padre Orduña, «busca sus ojos», y lo había mirado tan fijo que el inspector se estremeció ligeramente, casi como mucho tiempo atrás, aquellos ojos pequeños, miopes, fatigados, adivinadores, que lo reconocieron en cuanto él apareció en la Residencia, tan instantáneamente como él mismo, el inspector, debería reconocer al individuo a quien buscaba, o como el padre Orduña había reconocido en él hacía muchos años el desamparo, el rencor, la vergüenza y el hambre, incluso el odio, su odio constante y secreto al internado y a todo lo que había en él, y también al mundo exterior.
Sería probablemente la mirada de un desconocido
SELECCIÓN DE FRAGMENTOS DE OBRAS REPRESENTATIVAS DE LA Lª ESPAÑOLA POSTERIOR A LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

TRABAJOS DE VUESTROS COMPAÑEROS

A) El teatro posterior a la guerra civil:
Observaciones:
-       Utilizáis, a veces, un lenguaje que no comprendéis o, al menos, que no es vuestro. Por ej.: “una sintaxis de dos estilos, como el realismo y el simbolismo”.
-       No quedan claras cuáles son sus obras.
-       El análisis y comentario de la etapa a la que pertenece es muy escueto e incorrecto.
-       En el teatro no existe narrador.



ANTONIO BUERO VALLEJO

BIOGRAFÍA:

Nació en Guadalajara en 1916, y murió en Madrid en el 2000. Fue un

dramaturgo español que logró una sintaxis de dos estilos, como el realismo

y el simbolismo. Fue el primer ganador del premio Cervantes. Fue un

militar Gaditano, que enseñaba Cálculo en la Academia de Ingenieros de

Guadalajara.

OBRAS MÁS IMPORTANTES:

Su obra más importante es Historia de una escalera (1949). Trata sobre

la analización española, con todas sus mentiras y engaños. La otra es,

las palabras de la arena, está basada en el pasaje de Jesús y la mujer

sorprendida en adulterio en el Nuevo Testamento.

RESUMEN DEL FRAGMENTO:

El fragmento trata sobre dos hermanos que están en la Guerra Civil, y uno

de los hermanos está en el bando en el que gana mucho dinero, pero que no

es el bueno, y unos soldados no lo quieren con ellos y lo empujaban, pero

el se resistía. En cambio su hermano quería que bajase, pero no lo hizo, se

quedó con el bando malo.

TEMÁTICA:

Trataba de dos hermanos separados tras la Guerra Civil, y al primero lo

ponen en una buena posición social y al otro en una mala situación social.

TIPO DE NARRADOR:

Narra en 3ª persona

ESTILO:

Tiene un estilo oscuro y singular

RELACIÓN CON LA HISTORIA DE LA LITERATURA ESPAÑOLA:

CARACTERÍSTICAS DE LA ETAPA A LA QUE PERTENECE:

Después de la Guerra Civil, en la década de 1950 y 1960, España estaba

sometida a la ideología de los vencedores, que impusieron una férrea

censura. En este tiempo, los escritores y artistas desarrollaron a pesar de

las condiciones adversas, una enorme creatividad.

OTROS AUTORES Y OBRAS DE ESTA ETAPA:

Miguel Miura: Tres sombreros de copa (1932)

Francisco Nieva: Teatro Furioso y Teatro Forsa y Calamidad




B) La poesía de posguerra española.

Vuestros compañeros ni han expuesto ni han entregado ningún trabajo.
En clase ya han sido señaladas las etapas y sus características más importantes. Repasad los ejercicios y estudiad por el libro.





C) La novela española de posguerra:
Observaciones:
-       Biografía demasiado extensa, con muchos detalles superficiales. Además, es simplemente cortada y pegada.
-       No aparece ni el análisis de la forma, ni el comentario de la etapa a la que pertenece.
    
Camilo José Cela

- Biografía
Camilo José Cela nació en la parroquia de Iria Flavia en la provincia de La Coruña, el 11 de mayo de 1916.En 1925 la familia se instaló en Madrid y Camilo cursó estudios en el colegio de los Escolapios de la calle General Porlier.
En 1931, hubo de ser internado en el Sanatorio antituberculoso de Guadarrama, experiencia que aprovechó posteriormente para su novela Pabellón de reposo.
 La Guerra Civil estalló mientras él estaba en Madrid, con 20 años y recién convaleciente de tuberculosis. Cela, de ideas conservadoras, logró escapar a la zona sublevada y se alistó como soldado, fue herido y hospitalizado en Logroño.
Al acabar la guerra mostró indecisión en sus estudios universitarios y entró a trabajar en una Oficina de Industrias Textiles, donde empezó a escribir lo que será La familia de Pascual Duarte
Se casó en 1944 con María del Rosario Conde Picabea, maestra de formación, con quien tuvo dos años después su único hijo, camilo . Se divorció de Rosario Conde en 1990 para casarse en 1991 con Marina Castaño López, periodista con la que compartió sus últimos doce años
Orientado a la literatura y ambicioso, puso en marcha en plena autarquía un mecanismo que el poeta falangista Ridruejo definió como «estrategia de la fama, el culto a la personalidad y la voluntad imperativa».
Utilizó para ello una triple estrategia a largo plazo: colaboracionismo político con el Régimen, estilo literario impactante e imagen pública epatante (aparte, naturalmente, de escribir mucho).
Unas de las obras más importantes de Camilo José Cela fueron La familia de Pascual Duarte, La colmena Oficio de tinieblas viaje a la Alcarria

- Resumen del fragmento.
En este texto nos esta diciendo que todos los que nacemos tenemos el mismo fin la muerte. También nos esta diciendo que hay gente a la que se va a recordar y otra a la que no.

- Temática y argumento.
En la familia de Pascual Duarte el narrador-protagonista, un pobre campesino extremeño de nombre Pascual Duarte, narra desde la cárcel las calamidades que la vida le deparó.
Ya de niño era brutalmente golpeado por su padre, expuesto al alcoholismo de su madre, en resumen, criado en el clima hostil de su casa. Todo ello marca la mala suerte que Pascual tendría en el futuro: le sucedieron continuas desgracias tales como las muertes de sus hijos (uno abortado y el otro muerto a los once meses), la de su mujer Lola, etc.
Continuos malestares acompañan al protagonista a lo largo de su vida, asiste a la muerte de su hermano Mario; hijo bastardo de su madre; la prostitución de su hermana, el asesinato intencionado a sus manos del Estirao, el chulo de su hermana,.... Hasta su muerte, una muerte lastimosa.
Tanta tragedia en ciertos momentos se ve eclipsada por momentos de felicidad para el protagonista: el nacimiento de su hijo Pascalillo, cuando ve por primera vez el mar, incluso, en cierto modo, cuando finalmente acaba con la vida de su madre y logra respirar.



d) La literatura hispanoamericana de la 2ª mitad del Siglo XX:
Observaciones:
-     Biografía demasiado extensa, con detalles irrelevantes. Aparte de que esta simplemente cortada y copiada.
-     Se mezcla la biografía con las obras más importantes.
-       El argumento del cuento es correcto, aunque es también copiado.
-       No aparecen las características más importantes de la etapa ni autores.
____________________________ VIDA_________________________________
Julio Cortázar nació en Bruselas el 26 de Agosto de 1914, de padres argentinos. Llegó a la Argentina a los cuatro años. Paso la infancia en Bánfield, se graduó como maestro de escuela e inició estudios en la Universidad de Buenos Aires, los que debió abandonar por razones económicas. Trabajó en varios pueblos del interior del país. Enseño en la Universidad de Cuyo y renunció a su cargo por desavenencias con el peronismo. En 1951 se alejó de nuestro país y desde entonces trabajó como traductor independiente de la Unesco, en París, viajando constantemente dentro y fuera de Europa. En 1938 publicó, con el seudónimo Julio Denis, el librito de sonetos  Presencia. En 1949 aparece su obra dramática Los reyes. Apenas dos anos después, en 1951, publica Bestiario: ya surge el Cortázar deslumbrante por su fantasía y su revelación de mundos nuevos que irán enriqueciéndose en su obra futura: los inolvidables tomos de relatos, los libros que desbordan toda categoría genérica (poemas-cuentos-ensayos a la vez), las grandes novelas: Los premios (1960), Rayuela (1963), 62/Modelo para armar (1968), Libro de Manuel (1973). El refinamiento literario de Julio Cortázar, sus lecturas casi inabarcables, su incesante fervor por la causa social, hacen de él una figura de deslumbrante riqueza, constituída por pasiones a veces encontradas, pero siempre asumidas con él mismo, genuino ardor. Julio Cortazar murió en 1984 pero su paso por el mundo seguirá suscitando el fervor de quienes conocieron su vida y su obra.
Final del juego es el título de uno de los libros de cuentos del autor argentino Julio Cortázar, publicado en 1956 por la editorial mexicana Los Presentes[] y fue traducido a diferentes idiomas como el francés, inglés, alemán y portugués.[] Además ha sido estudiado por numerosos críticos, literatos y escritores en todos los idiomas.[]
La primera edición de Final del juego, incluye nueve cuentos: Los venenos, El móvil, La noche boca arriba, Las Ménades, La puerta condenada, Torito, La banda, Axolotl y Final del juego. La segunda edición, de Editorial Sudamericana (1964) agregó otros nueve que fueron escritos entre 1945 y 1962: Continuidad de los parques, No se culpe a nadie, El río, El ídolo de las Cícladas, Una flor amarilla, Sobremesa, Los amigos, Relato con un fondo de agua y Después del almuerzo.
RELACION CON EL TEXTO
La noche boca arriba es un cuento breve que tiene una interesante vuelta de tuerca. Trata sobre un joven de una ciudad moderna que tiene un accidente en moto y es trasladado al hospital. Mientras está en la camilla, cada cierto tiempo se queda dormido y mientras duerme sueña que está en la selva de México durante las guerras floridas huyendo de los aztecas que quieren atraparlo para sacrificarlo. Luego de varios sueños, en uno de ellos descubre que ya es un prisionero de los aztecas y que está apunto de ser sacrificado. En ese momento desea despertar y volver desesperadamente a la sala del hospital. Al final, descubre que el verdadero sueño es el del accidente en moto y el hospital y que la realidad es en la que va a ser sacrificado en la selva de México por los Aztecas. El personaje principal es el hombre que sufre un accidente en moto y es trasladado a un hospital. Por otra parte también es un hombre que está a punto de ser asesinado para un sacrificio.
Se desarrolla en México ya que el personaje principal es un indio mexicano que huye de una tribu enemiga.
El relato transcurre durante las guerras floridas protagonizadas por los aztecas, durante los siglos anteriores a la Conquista de América. En esta guerra en vez de matar a sus enemigos en batalla, el objetivo era capturarlos y llevarlos vivos a su capital, donde los sacerdotes los sacrificaban sobre una de sus pirámides, lo ponían en una piedra "boca arriba" y les quitaban el corazón con un puñal de piedra. Era costumbre de los aztecas proveer prisioneros para los sacrificios que les hacían a sus dioses
RELACION CON LA NOVELA DESPUES DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
Sus cuentos son juegos de ingenio y de imaginación. Realidad cotidiana, realidades mas ricas y profundas, realidad y ficcion entremezcladas.
Su musicalidad, el ritmo fluido de las oraciones, la originalidad de las metaforas y lo transparente que es, hacen de Cortazar uno de los autores de la cumbre narrativa de la Lengua española.http://image.slidesharecdn.com/laliteraturahispanoamericanadelsigloxx2bach-090319074307-phpapp01/95/slide-14-728.jpg?1256074155
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[



a) Sobre el autor.
     - Breve biografía del autor.
     - Obras más importantes.
    
     b) Análisis del fragmento.
- Temática de la obra a la que pertenece y argumento.
- Resumen del contenido del fragmento.
- Análisis de la forma.

c) Relación con la historia de la Literatura española.
- Con la ayuda de tu libro de texto averigua a qué etapa pertenece y los rasgos más destacados de esa etapa.
- Rasgos de otras etapas  (anteriores y posteriores)
- Otras obras y autores importantes en esa etapa

      



domingo, 24 de febrero de 2013

Texto periodístico


Rosa Montero
      
       No este Rey
            La crisis arrecia y tal vez no sea el momento de cambiar el sistema. Pero sí podemos cambiar a este Borbón: que se vaya

            En las críticas contra el Rey de estos días suele haber una frase agradeciéndole “sus grandes servicios al país”. Se refieren a que en el 23-F apoyó la democracia. Yo creo que al defender la legalidad simplemente hizo su deber, así que eso de los “grandes servicios” me parece una hipérbole cortesana. Pero vale, vamos a agradecérselo, porque desde luego lo podría haber hecho mucho peor, como tantos monarcas que la pifiaron a lo largo de la Historia.

            Siempre pensé que tanto la monarquía constitucional como el sistema presidencial tienen sus pros y sus contras. Pero desde que he visto las fotos del Rey convertido en un vetusto Gran Soberano Matarife en África (…), me ha entrado un frenesí republicano. Ya se sabía que era cazador; ya se habló en 2006 del supuesto oso domesticado, que, según un funcionario ruso, le habrían echado al Rey en Rusia para que lo matara. Pero que ahora, justo ahora, salgan a la luz las opulentas carnicerías, los búfalos a pares y los elefantes convertidos en un muro rugoso de carne ensangrentada, es algo indecente e indignante. Por la burda ostentación económica en tiempos tan amargos; por la falta total de sentido de la realidad; por la irresponsabilidad. ¿Qué patológica inseguridad puede llevar a alguien a tener que matar un maravilloso elefante para reafirmarse? Por todos los santos, ¡pero si ya es Rey! ¿Qué más necesita para sentirse importante? ¿Montarnos una guerra? Me gusta el animalismo de la Reina y el Príncipe Felipe, me cae bien. La crisis arrecia y tal vez no sea el momento de cambiar el sistema. Pero sí podemos cambiar a este Borbón: que se vaya. Mientras tanto, y para hacer dedos, echémosle de la presidencia ecologista de WWF:http://actuable.es/peticiones/que-rey-juan-carlos-i-deje-ser-presidente-honor-de


            1.- Preguntas de comprensión:
                        a) ¿Qué noticia muy conocida provoca este texto?
                        b) Explica con tus palabras todas las oraciones subrayadas.
                        c)  Señala algunas expresiones coloquiales.

            2.- Género periodístico de opinión y justificación.

            3.- Análisis.
                        a) Tema.
                        b) Tesis.
                        c) En el primer párrafo, la autora utiliza un argumento que está en contra de su tesis, ¿cuál es? Explícalo.
                        d) Argumentos a favor de su tesis.
                                 
            4.- Opinión personal sobre las ideas expresadas en el texto.


martes, 20 de noviembre de 2012

Galaxia lejana


            TITULAR: “...”
                Está a 13.300 millones de años luz y se ha descubierto gracias a dos observatorios espaciales y al efecto de lente gravitacional
                La galaxia más lejana descubierta hasta ahora es pequeña, está a 13.300 millones de años luz de distancia de la Tierra y la luz que ven ahora los astrónomos la emitió cuando solo habían transcurrido unos 420 millones de años desde el Big Bang (el universo tiene ahora 13.700 millones). El telescopio Hubble, junto con el también observatorio espacial Spitzer (de infrarrojo) y la ayuda de la naturaleza mediante una lente gravitacional (que magnifica la luz) ha permitido a los astrónomos encontrar este objeto que es un récord de distancia. Marc Postman, del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (en Baltimore, EE UU) y sus colegas explicarán con detalle su investigación en un artículo que se publicará el próximo 20 diciembre en la revista The Astrophysical Journal.
                MACS0647-JD, como se llama la lejana galaxia, es tan pequeña que más bien parece un primer estadio para formar una más grande, informan los científicos en un comunicado de la NASA. Mide menos de 600 años luz de diámetro, cuando los estudios de los astrónomos indican que una típica galaxia de su edad debería medir unos 2.000 años luz. En comparación, nuestra Vía Láctea mide unos 150.000 años luz de diámetro y la vecina Gran Nube de Magallanes, unos 14.000 años luz.
                Postman lidera un proyecto de investigación con el Hubble dedicado a rastrear el cielo en busca de lentes gravitacionales y supernovas denominado CLASH, y ya habían descubierto una galaxia muy lejana, que era el récord hasta ahora, correspondiente al cosmos cuando tenía 490 millones de años (frente a los 420 del último hallazgo).
                "Sin el efecto de magnificación de la lente gravitacional, la observación de esta galaxia habría requerido un esfuerzo hercúleo", dice Postman.
                El efecto de lente gravitacional consiste en un masivo grupo de galaxias que magnifica la luz de objetos que están detrás de él haciendo que resulten varias veces más brillantes de lo que se verían sin este efecto. "El grupo galáctico hace los que ningún telescopio construido por el hombre puede hacer", añade el astrónomo.


1.- PREGUNTAS DE COMPRENSIÓN:
a)         ¿Por qué se ha publicado este texto en el periódico, es decir, qué novedad ha ocurrido?
b)        ¿Cuánto tiempo tardaríamos en llegar a la galaxia MACS0647-JD? ¿Es posible llegar allí? ¿Por qué? Justifica tu respuesta.
c)         ¿Qué significa que la galaxia mide 600 años luz de diámetro?
d)        ¿Quién es Postman y su relación con la noticia?
e)        Realmente, los científicos qué han conseguido ver, ¿el tamaño y la situación actual de la galaxia? Justifica tu respuesta.
f)          ¿Qué ha hecho posible este descubrimiento?
g)         ¿Qué es “el efecto de lente gravitacional”?
h) Escribe un titular que recoja lo más importante del texto.

2.- Resumen. Subraya lo más importante y crea un texto personal que recoja lo subrayado. No es necesario mantener la estructura del texto.

3.-PREGUNTAS AL EXPERTO.
Redacta algunas preguntas que te sugiera el tema y  que creas que te las pudiera contestar un experto en el tema. Ejemplo: ¿Cómo se puede saber cuántos años tiene el universo?

4.- Opinión personal. Comentario personal (mínimo 20 líneas).

5.- Tipo de texto. Justificación.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

NAVIDAD 2012. "¿Dónde está mi cabeza?"

Fecha de corrección en clase: 12 de enero de 2012.
Son ejercicios obligatorios. Para hacerlos medianamente bien le tendréis que dedicar un poco de vuestro precioso tiempo.

¿Dónde está mi cabeza?, de Benito Pérez Galdós

- I -
Antes de despertar, se apareció a mi espíritu el horrible caso en forma de angustiosa sospecha, como una tristeza hondísima, farsa cruel de mis endiablados nervios que suelen desmandarse con trágico humorismo. Desperté; no osaba moverme; no tenía valor para reconocerme y pedir a los sentidos la certificación material de lo que ya tenía en mi alma todo el valor del conocimiento... Por fin, más pudo la curiosidad que el terror; alargué mi mano, me toqué, palpé... Imposible exponer mi angustia cuando pasé la mano de un hombro a otro sin tropezar en nada... El espanto me impedía tocar la parte, no diré dolorida, pues no sentía dolor alguno... la parte que aquella increíble mutilación dejaba al descubierto... Por fin, apliqué mis dedos a la vértebra cortada como un troncho de col; palpé los músculos, los tendones, los coágulos de sangre, todo seco, insensible, tendiendo a endurecerse ya, como espesa papilla que al contacto del aire se acartona... Metí el dedo en la tráquea; tosí... lo metí también en el esófago, que funcionó automáticamente queriendo tragármelo... recorrí el circuito de piel de afilado borde... Nada, no cabía dudar ya. El infalible tacto daba fe de aquel horroroso, inaudito hecho. Yo, yo mismo, reconociéndome vivo, pensante, y hasta en perfecto estado de salud física, no tenía cabeza.
- II -
Largo rato estuve inmóvil, divagando en penosas imaginaciones. Mi mente, después de juguetear con todas las ideas posibles, empezó a fijarse en las causas de mi decapitación. ¿Había sido degollado durante la noche por mano de verdugo? Mis nervios no guardaban reminiscencia del cortante filo de la cuchilla. Busqué en ellos algún rastro de escalofrío tremendo y fugaz, y no lo encontré. Sin duda mi cabeza había sido separada del tronco por medio de una preparación anatómica desconocida, y el caso era de robo más que de asesinato; una sustracción alevosa, consumada por manos hábiles, que me sorprendieron indefenso, solo y profundamente dormido.
En mi pena y turbación, centellas de esperanza iluminaban a ratos mi ser… Instintivamente me incorporé en el lecho; miré a todos lados, creyendo encontrar sobre la mesa de noche, en alguna silla, en el suelo, lo que en rigor de verdad anatómica debía estar sobre mis hombros, y nada... no la vi. Hasta me aventuré a mirar debajo de la cama... y tampoco. Confusión igual no tuve en mi vida, ni creo que hombre alguno en semejante perplejidad se haya visto nunca. El asombro era en mí tan grande como el terror.
No sé cuánto tiempo pasé en aquella turbación muda y ansiosa. Por fin, se me impuso la necesidad de llamar, de reunir en torno mío los cuidados domésticos, la amistad, la ciencia. Lo deseaba y lo temía, y el pensar en la estupefacción de mi criado cuando me viese, aumentaba extraordinariamente mi ansiedad.
Pero no había más remedio: llamé... Contra lo que yo esperaba, mi ayuda de cámara no se asombró tanto como yo creía. Nos miramos un rato en silencio.
-Ya ves, Pepe -le dije, procurando que el tono de mi voz atenuase la gravedad de lo que decía-; ya lo ves, no tengo cabeza.
El pobre viejo me miró con lástima silenciosa; me miró mucho, como expresando lo irremediable de mi tribulación.
Cuando se apartó de mí, llamado por sus quehaceres, me sentí tan solo, tan abandonado, que le volví a llamar en tono quejumbroso y aun huraño, diciéndole con cierta acritud:
-Ya podréis ver si está en alguna parte, en el gabinete, en la sala, en la biblioteca... No se os ocurre nada.
A poco volvió José, y con su afligida cara y su gesto de inmenso desaliento, sin emplear palabra alguna, díjome que mi cabeza no parecía.
- III -
La mañana avanzaba, y decidí levantarme. Mientras me vestía, la esperanza volvió a sonreír dentro de mí.
-¡Ah! -pensé- de fijo que mi cabeza está en mi despacho... ¡Vaya, que no habérseme ocurrido antes!... ¡qué cabeza! Anoche estuve trabajando hasta hora muy avanzada... ¿En qué? No puedo recordarlo fácilmente; pero ello debió de ser mi Discurso-memoria sobre la Aritmética filosófico-social, o sea, Reducción a fórmulas numéricas de todas las ciencias metafísicas. Recuerdo haber escrito diez y ocho veces un párrafo de inaudita profundidad, no logrando en ninguna de ellas expresar con fidelidad mi pensamiento. Llegué a sentir horriblemente caldeada la región cerebral. Las ideas, hirvientes, se me salían por ojos y oídos, estallando como burbujas de aire, y llegué a sentir un ardor irresistible, una obstrucción congestiva que me inquietaron sobremanera...
Y enlazando estas impresiones, vine a recordar claramente un hecho que llevó la tranquilidad a mi alma. A eso de las tres de la madrugada, horriblemente molestado por el ardor de mi cerebro y no consiguiendo atenuarlo pasándome la mano por la calva, me cogí con ambas manos la cabeza, la fui ladeando poquito a poco, como quien saca un tapón muy apretado, y al fin, con ligerísimo escozor en el cuello... me la quité, y cuidadosamente la puse sobre la mesa. Sentí un gran alivio, y me acosté tan fresco.
- IV -
Este recuerdo me devolvió la tranquilidad. Sin acabar de vestirme, corrí al despacho. Casi, casi tocaban al techo los rimeros de libros y papeles que sobre la mesa había. ¡Montones de ciencia, pilas de erudición! Vi la lámpara ahumada, el tintero tan negro por fuera como por dentro, cuartillas mil llenas de números chiquirritines..., pero la cabeza no la vi.
Nueva ansiedad. La última esperanza era encontrarla en los cajones de la mesa. Bien pudo suceder que al guardar el enorme fárrago de apuntes, se quedase la cabeza entre ellos, como una hoja de papel secante o una cuartilla en blanco. Lo revolví todo, pasé hoja por hoja, y nada... ¡Tampoco allí!
Salí de mi despacho de puntillas, evitando el ruido, pues no quería que mi familia me sintiese. Me metí de nuevo en la cama, sumergiéndome en negras meditaciones. ¡Qué situación, qué conflicto! Por de pronto, ya no podría salir a la calle porque el asombro y horror de los transeúntes habían de ser nuevo suplicio para mí. En ninguna parte podía presentar mi decapitada personalidad. La burla en unos, la compasión en otros, la extrañeza en todos me atormentaría horriblemente. Ya no podría concluir mi Discurso-memoria sobre la Aritmética filosófico-social; ni aun podría tener el consuelo de leer en la Academia los voluminosos capítulos ya escritos de aquella importante obra. ¡Cómo era posible que me presentase ante mis dignos compañeros con mutilación tan lastimosa! ¡Ni cómo pretender que un cuerpo descabezado tuviera dignidad oratoria, ni representación literaria...! ¡Imposible! Era ya hombre acabado, perdido para siempre.
- V -
La desesperación me sugirió una idea salvadora: consultar al punto el caso con mi amigo el doctor Miquis, hombre de mucho saber a la moderna, médico filósofo, y, hasta cierto punto, sacerdotal, porque no hay otro para consolar a los enfermos cuando no puede curarlos o hacerles creer que sufren menos de lo que sufren.
La resolución de verle me alentó: me vestí a toda prisa. ¡Ay! ¡Qué impresión tan extraña, cuando al embozarme pasaba mi capa de un hombro a otro, tapando el cuello como servilleta en plato para que no caigan moscas! Y al salir de mi alcoba, cuya puerta, como de casa antigua, es de corta alzada, no tuve que inclinarme para salir, según costumbre de toda mi vida. Salí bien derecho, y aun sobraba un palmo de puerta.
Salí y volví a entrar para cerciorarme de la disminución de mi estatura, y en una de éstas, se redoblaron de tal modo mis ganas de mirarme al espejo, que ya no pude vencer la tentación, y me fui derecho hasta el armario de luna. Tres veces me acerqué y otras tantas me detuve, sin valor bastante para verme... Al fin me vi... ¡Horripilante figura! Era yo como una ánfora jorobada, de corto cuello y asas muy grandes. El corte del pescuezo me recordaba los modelos en cera o pasta que yo había visto mil veces en Museos anatómicos.
Mandé traer un coche, porque me aterraba la idea de ser visto en la calle, y de que me siguieran los chicos, y de ser espanto y chacota de la muchedumbre. Me metí con rápido movimiento en la berlina. El cochero no advirtió nada, y durante el trayecto nadie se fijó en mí.
Tuve la suerte de encontrar a Miquis en su despacho, y me recibió con la cortesía graciosa de costumbre, disimulando con su habilidad profesional el asombro que debí causarle.
-Ya ves, querido Augusto -le dije, dejándome caer en un sillón-, ya ves lo que me pasa...
-Sí, sí -replicó frotándose las manos y mirándome atentamente-: ya veo, ya... No es cosa de cuidado.
-¡Que no es cosa de cuidado!
-Quiero decir... Efectos del mal tiempo, de este endiablado viento frío del Este...
-¡El viento frío es la causa de...!
-¿Por qué no?
-El problema, querido Augusto, es saber si me la han cortado violentamente o me la han sustraído por un procedimiento latroanatómico, que sería grande y pasmosa novedad en la historia de la malicia humana.
Tan torpe estaba aquel día el agudísimo doctor, que no me comprendía. Al fin, refiriéndole mis angustias, pareció enterarse, y al punto su ingenio fecundo me sugirió ideas consoladoras.
-No es tan grave el caso como parece -me dijo- y casi, casi, me atrevo a asegurar que la encontraremos muy pronto. Ante todo, conviene que te llenes de paciencia y calma. La cabeza existe. ¿Dónde está? Ése es el problema.
Y dicho esto, echó por aquella boca unas erudiciones tan amenas y unas sabidurías tan donosas, que me tuvo como encantado más de media hora. Todo ello era muy bonito; pero no veía yo que por tal camino fuéramos al fin capital de encontrar una cabeza perdida. Concluyó prohibiéndome en absoluto la continuación de mis trabajos sobre la Aritmética filosófico-social, y al fin, como quien no dice nada, se dejó caer con una indicación, en la que al punto reconocí la claridad de su talento.
¿Quién tenía la cabeza? Para despejar esta incógnita convenía que yo examinase en mi conciencia y en mi memoria todas mis conexiones mundanas y sociales. ¿Qué casas y círculos frecuentaba yo? ¿A quién trataba con intimidad más o menos constante y pegajosa? ¿No era público y notorio que mis visitas a la Marquesa viuda de X... traspasaban, por su frecuencia y duración, los límites a que debe circunscribirse la cortesía? ¿No podría suceder que en una de aquellas visitas me hubiera dejado la cabeza, o me la hubieran secuestrado y escondido, como en rehenes que garantizara la próxima vuelta?
Me dio tanta luz esta indicación, y tan contento me puse, y tan claro vi el fin de mi desdicha, que apenas pude mostrar al conspicuo Doctor mi agradecimiento, y abrazándole, salí presuroso. Ya no tenía sosiego hasta no personarme en casa de la Marquesa, a quien tenía por autora de la más pesada broma que mujer alguna pudo inventar.
- VI -
La esperanza me alentaba. Corrí por las calles, hasta que el cansancio me obligó a moderar el paso. La gente no reparaba en mi horrible mutilación, o si la veía, no manifestaba gran asombro. Algunos me miraban como asustados: vi la sorpresa en muchos semblantes, pero el terror no.
Me dio por examinar los escaparates de las tiendas, y para colmo de confusión, nada de cuanto vi me atraía tanto como las instalaciones de sombreros. Pero estaba de Dios que una nueva y horripilante sorpresa trastornase mi espíritu, privándome de la alegría que lo embargaba y sumergiéndome en dudas crueles. En la vitrina de una peluquería elegante vi...
Era una cabeza de caballero admirablemente peinada, con barba corta, ojos azules, nariz aguileña... era, en fin, mi cabeza, mi propia y auténtica cabeza... ¡Ah! cuando la vi, la fuerza de la emoción por poco me priva del conocimiento... Era, era mi cabeza, sin más diferencia que la perfección del peinado, pues yo apenas tenía cabello que peinar, y aquella cabeza ostentaba una espléndida peluca.
Ideas contradictorias cruzaron por mi mente. ¿Era? ¿No era? Y si era, ¿cómo había ido a parar allí? Si no era, ¿cómo explicar el pasmoso parecido? Dábanme ganas de detener a los transeúntes con estas palabras: «Hágame usted el favor de decirme si es esa mi cabeza.»
Me ocurrió que debía entrar en la tienda, inquirir, proponer, y por último, comprar la cabeza a cualquier precio... Pensado y hecho; con trémula mano abrí la puerta y entré... Dado el primer paso, me detuve cohibido, recelando que mi descabezada presencia produjese estupor y quizás hilaridad. Pero una mujer hermosa, que de la trastienda salió risueña y afable, me invitó a sentarme, señalando la más próxima silla con su bonita mano, en la cual tenía un peine.


            1.- Preguntas de comprensión:
            a) ¿Cuál es el horrible caso al que se alude en la línea inicial del cuento?
            b) ¿Cómo reacciona el ayudante de cámara del protagonista cuando lo ve por primera vez sin cabeza? ¿Qué otras personas lo ven? ¿Cómo actúan?
          c) ¿Qué explicación le da a la desaparición de su cabeza en los primeros párrafos? ¿Y después, qué cree que le ha pasado? ¿Dónde la encuentra?
d) Aparte del hecho de perder la cabeza, qué otros elementos te resultan inverosímiles en el relato.
            e) ¿Qué opinión tiene el narrador de su amigo Miquis?
            f) ¿Con qué se identifica cuando se ve en un espejo de su casa?
            g) Tipo de narrador. ¿A qué se dedica? ¿Situación económica? ¿Relaciones amorosas?
            h) ¿Qué explicación le das al final del relato?
           
            2.- Opinión personal sobre el relato (mínimo cinco líneas).
                       
3.- Lee, comprende y esquematiza las características del Realismo español (Pág. 185).

4.- Comenta estas características en relación a este cuento. ¿Se cumplen? Justifica tus respuestas.

5.- Busca en el diccionario las palabras destacadas y escribe su significado en el olvidado “diccionario” de tu cuaderno de clase.